viernes, 12 de enero de 2007

Francisco Carrasquer y la obra de Ramón J. Sender

Francisco Carrasquer Launed es el nuevo Premio de las Letras Aragonesas 2006. El escritor, cuya candidatura fue presentada por el Instituto de Estudios Altoaragoneses con la adhesión y colaboración de la Asociación Aragonesa de Escritores, fue seleccionado por el el jurado del Premio, reunido a tal efecto el 12 de diciembre de 2006, presidido por el Viceconsejero de Educación, Cultura y Deporte Don Juan José Vázquez en representación de la Consejera Eva Almunia, la Directora General de Cultura, Doña Pilar Navarrete e integrado por los vocales designados por Orden 20 de octubre de 2006:


D. Juan Carlos Ara Torralba
D. Javier Barreiro Bordonaba
D. José Carlos Mainer Baqué
D. José Luis Melero Rivas
Dª Rosa Pellicero Campos


El premio de las Letras Aragonesas, de perioricidad anual y convocado por Orden de 23 de mayo de 2006, del Departamento de Educación Cultura y Deporte («Boletín Oficial de Aragón» número 65, de 9 de junio), tiene como objeto reconocer una labor continuada o de especial notoriedad e importancia de personas, instituciones o entes aragoneses, en los ámbitos de la creación e investigación literarias.


Francisco Carrasquer Launed (Albalate de Cinca, 1915) es autor de una extensa obra literaria. Como poeta ha publicado: Cantos rodados (1956); Baladas del alba bala (1956 y 2001); Vísperas (1969, 1976 y 1984); y Palabra bajo protesta (1999). 


Como ensayista se le considera el mayor especialista en Sender, sobre el que tiene cinco libros publicados: Imán y la novela histórica de Ramón J. Sender (1968); La verdad de Sender (1982); La integral de ambos mundos: Sender (1994); Sender en su siglo (2001) y Sender, el escritor del siglo XX (2001). También ediciones críticas de Imán y Réquiem por un campesino español y una antología poética, Rimas compulsivas.


Otros ensayos: Felipe Alaiz, estudio y antología del primer escritor anarquista español (1977); La literatura española y sus ostracismos (1980); Antología de artículos (1980); Nada más realista que el anarquismo (1991); El grito del sentido común. De los automatismos a la libertad (1994); Holanda al español (1995) y Ascaso y Zaragoza. Dos pérdidas: la pérdida (2003).


Ha traducido decenas de libros del holandés o flamenco al español entre los que destaca una voluminosa Antología de la poesía holandesa moderna (1971) y Max Havelaar de Multatuli (1975).


(Datos extraídos del número 5 de Criaturas Saturnianas que edita la Asociación Aragonesa de Escritores. Ver aquí).


Carrasquer, Francisco: Ramón J. Sender, el escritor del siglo XX (Lleide, 2001, Editorial Milenio)


Eduardo Godoy Gallardo


Pontificia Universidad Católica de Valparaíso


Universidad de Chile



En el recién pasado 2001, se cumplieron cien años del nacimiento de Ramón J. Sender, uno de los grandes narradores españoles contemporáneos. Con tal ocasión se rindieron una serie de homenajes que se concretaron en Congresos (los celebrados en Huesca, Aragón, y en Sheffield, Inglaterra, por ejemplo) y publicaciones. Una de estas últimas es la que comentamos hoy y pertenece al senderista Francisco Carrasquer, que se ha preocupado en numerosas oportunidades de la creación del autor aragonés. Como muestras de esa preocupación ahí están textos tan importantes como "Imán" y la novela histórica de Sender (Támesis Book, Londres, 1970), La verdad de Ramón Sender (Leiden, Tárraga, Cinca, 1982), Sender en su siglo (Instituto de Estudios Altoaragoneses, Huesca, 2001) y las ediciones críticas de Imán (Instituto de Estudios Altoaragoneses, Huesca, 1992) y de Réquiem por un campesino español (Destino, 1998), entre otros.


Ahora, llega a nuestras manos la última de sus obras ­Ramón Sender, el escritor del siglo XX­ que edita Editorial Milenio. ¿Por qué el título que, de antemano, parece ambicioso y pretencioso? El ensayista lo aclara en las primeras líneas del texto: "porque ha participado en su vida y en su obra en los más grandes movimientos sociales de la vigésima centuria: anarquismo, comunismo, federalismo; porque ha vivido los momentos más trascendentes del pasado siglo en España: la prerrevolución, la revolución, la guerra civil y el exilio [] porque ha conocido y experimentado las más importantes corrientes artísticas del siglo XX, sin ser adepto de ninguna, sino escribiendo y pintando en su propio estilo" (p. 11).


Cumpliendo con esa aproximación general, el ensayista se aproxima a la obra senderiana desde distintos ángulos mediante los que quiere demostrar que Sender es un aragonés universal. El primer capítulo se centra en torno a la consideración de Sender como un producto fundamental del exilio republicano que marca su obra desde 1939 hasta 1982, fecha esta última en que muere. Al momento de salir de España, Sender ha publicado varias obras e incluso se le otorgó el Premio Nacional de Literatura en 1936 por su novela Mister Witt en el cantón. Uno de los principios que Carrasquer ha defendido en forma permanente es la continuidad interna del mundo senderiano y que aquí es la preocupación del ensayo ¿El "último" Sender es para nada el "primero"? (pp. 51-57).


La obra de Sender es abordada desde distintos ángulos: la presencia del llamado realismo mágico (pp. 19-42), la vinculación de Sender con los demás (pp. 43-50), lo que el ensayista denomina trascendentalismo numinoso (pp. 79-86), la preponderancia de lo aragonés en toda su obra (pp. 87-106), una bibliografía comentada (p. 106-135) que abarca noventa y una obras desde El problema religioso en México (1928) hasta Toque de queda (1985), y el intento de señalar las líneas centrales del mundo senderiano.



Este último punto lo aborda Carrasquer en uno de los ensayos incluidos en este texto (Líneas maestras del pensamiento senderiano, pp. 59-78) y en que aborda otro de los tópicos que ha tratado con mayor o menor extensión en distintos estudios: en Sender "se da uno de los más raros fenómenos de escritor y hombre pensante, de artista y filósofo. Desde el principio al fin, Sender es el mismo y diferente [] si lo tomamos desde el principio, ¿hay alguien que como Sender, en su arte de narrador nato, se dé todo ya en la primera obra. En Imán está, efectivamente, todo Sender, y están todas sus grandes novelas" (p. 64). La razón y el sentimiento se aúnan en el novelista aragonés y en su obra se percibe la búsqueda de lo esencial, tanto en el ser humano como en la sociedad: de aquí la calificación de esencialista dada al novelista.


Dos apéndices de sumo interés cierran el texto. El primero reproduce una larga entrevista en que Carrasquer interroga a Sender en el momento en que redactaba su tesis doctoral; el segundo da a conocer una nutrida correspondencia que abarca entre 1954-1980.


Ambos proporcionan una serie de pistas para conocer el mundo novelesco de Ramón J. Sender con datos proporcionados por él mismo. Solo es de lamentar la no inclusión de las propias cartas de Carrasquer, lo que, no cabe duda, habría enriquecido esta parte del texto.


Nos encontramos ante una nueva incursión del profesor Carrasquer en el mundo novelesco de Sender. Varios de sus planteamientos los conocíamos de trabajos anteriores, lo que no desmerece la significación del texto que comentamos.


Existen una serie de temas, bosquejados por el ensayista, que abren rutas para futuras investigaciones. Como ejemplo, ahí está la presencia de las vírgenes y del realismo mágico, que están a la espera de investigadores. Lo señalado es un aporte fundamental del presente libro del profesor Carrasquer, el que revalida sus antecedentes académicos.


Sender es uno de los representantes claves de la España emigrada, lugar que comparte con Max Aub y Francisco Ayala. Su condición de exiliado se encuentra presente prácticamente en todos los ensayos del profesor Carrasquer. El ensayista destaca la unidad que marca el mundo novelesco de Sender antes y después del exilio y se detiene en este último para destacar que "... nadie podrá poner en duda que representa eminentemente la doble querencia que todo intelectual y escritor transterrado de la España peregrina, a decir de José Bergamín. A saber: la obra inspirada desde la nostalgia y la creada en la reinserción mental y literaria del país adoptivo ..." (p. 100), lo que se demuestra al examinar la cantidad de obras publicadas.



El ensayo Sender, el arte de la totalidad (pp. 219-224) se centra en dos de las obras que pertenecen al período de preguerra civil: Imán (1930) y Mister Witt en el cantón (1935) que, ajuicio del ensayista, poseen en sí la totalidad del ideario narrativo e ideológico de Sender. Sintetiza aquí lo sostenido en la edición crítica mencionada de Imán y en el estudio Imán y la novela histórica. La idea de la unidad en el mundo creado por el novelista es un aporte importante en los estudios senderianos y, en este y otros ensayos, el profesor Carrasquer lo señala reiteradamente.



Mención especial merece el ensayo titulado Contratiempos de espacios: "Epitalamio del Prieto Trinidad" de Ramón L. Sender (pp. 179-201), uno de los ensayos más importantes y lúcidos que sobre dicha novela se han escrito, que es calificada, por el ensayista, como "... la más importante" (p. 179) de las ambientadas en espacio americano. En su opinión, aquí está todo Sender, en cuanto temática y problemática, lo que vara "... es el reparto, dado que los personajes los determinan el espacio, el lugar, la geografía política y las coordenadas culturales. En el fondo, las variaciones senderianas son siempre espaciales, porque lo temporal se desenvuelve como sobre valores perdurables que abarcan desde lo primigenio a lo supercivilizado, siempre como imantado por la negación del tiempo: lo eterno" (p. 179).



Epitalamio del prieto Trinidad es examinada desde el ángulo del exilio y uno de los subtítulos lo aclara perfectamente: El exilio de todas partes (p. 183): "... están todos los exilios: el exilio interior (Daño), el religioso (la madre Leonor), el racial (los indios), el político (el Cafeto), el exterior (de casi todos, pues los penados viven en puro destierro a la fuerza), el filial (de Huerito Calzón), de marido (La Bocachula y demás ..." (p. 184), a la vez que se reitera la idea de que todo Sender está al comienzo de su obra creativa y que sus características centrales son encontrables tanto antes como después del exilio: "... sí puede asegurarse que en América se enriquece la obra de Sender en categorías tales como temática, problemática y tipología o caracteriología (prosopografía y etopeya, o sea, descripción de personas y de costumbres, respectivamente" (p. 187). Se detiene, luego, en examinar los personajes que integran este mundo: determina la presencia de cuarenta y dos, y destaca que solo uno es anónimo, "el médico". Fija su condición marginal y destaca la presencia de la Niña Lucha, clara imagen virginal, la que es considerada por Carrasquer como una de las integrantes claves que integran la tipología femenina senderiana: la Niña Lucha es el contrapunto a un ambiente miserable, sórdido y doloroso.



Importante es la Antología que tenemos en nuestras manos, pues ella nos permite conocer la posición crítica de Francisco Carrasquer en torno a uno de los más importantes autores tanto de la novela española del siglo XX como de la denominada novela del exilio republicano. La serie de datos aportados, así como la línea directriz de la posición crítica del ensayista, hacen de este texto un valioso aporte a los estudios senderianos.



EDUARDO GODOY GALLARDO


Revista Signos(c)

2 comentarios:

Obras de Ramón J Sender dijo...

José Antonio Labordeta, como representante del mundo institucional, literario, pedagógico y artístico aragonés podría hacer un excelente papel como anfitrión de las actividades de esta oficina.

Barbara dijo...

Kaga ti xiranc mienza quei woltagilir homemp guitou eu que? Infelhacisac wen kazerioren aquere xad deus que da mer car, vedend? Alte xiro musare!